viernes, 14 de diciembre de 2012

Capítulo 8: Preguntas, ¿de verdad quieres saber su respuesta?(Parte I)

<<This melody was meant for you; just sing alone to my stereo>>
Ya era la tercera vez que sonaba su  móvil, ¿es que Fanny no pensaba dejarla en paz? Ya estaba cansada, así que apagó el teléfono y se lo metió en el bolsillo. Siguió su camino hasta su casa, procurando no pensar en Fanny para que su día acabara tan bien como había empezado. Ahora, casi siempre iba sola a todos lados, y ya casi no se juntaba  con sus amigos de siempre. De hecho, si no fuera porque Ángel se juntaba con ella, ese casi no existiría.
Entonces se acordó de que Max había prometido llamarla para hablar con ella urgentemente. Se sonrojó enseguida y volvió a encender el móvil sin importarle cuántas llamadas recibiera de Fanny.


Colgó el teléfono. Fanny suspiró, su amiga había apagado el móvil. Estaba decidida a arreglar al menos uno de sus problemas, y es que necesitaba a alguien con quien hablar urgentemente. Para empezar, Clary no la hablaba y seguía sin saber por qué, luego estaba el problema de Max, que aseguraba que sus historias eran reales y Fanny empezaba a creerle cada vez más y más; solo había algo que le impedía creerle del todo, y ese era su tercer problema, Hugo. ¿Cómo creer a Max si eso significaba que el chico que le empezaba a gustar cada vez más y más estaba implicado en esa historia? Normalmente todo esto ya se lo habría contado a Ángel, pero, ¿cómo contárselo si él era su cuarto problema? Ahora Ángel se pasaba el día con Clary porque ella ya no se juntaba con nadie y no quería verla sola, así que llevaba sin hablar con él unos tres días.
Volvió a suspirar. Estaba claro que tendría que hablar primero con Hugo, aunque de una cosa estaba segura, no iba a resultarle nada fácil.


Se tiró en la cama, muy cansado. Había sido un día muy largo para Ángel, sobretodo porque, en su espalda llevaba el peso de saber que estaba dejando a Fanny de lado,  pero , no podía resistirse, estaba pasando más tiempo con Clary ahora a solas que en toda su vida, y a eso no era capaz de renunciar. Aunque se sentía culpable por dejar sola a Fanny, que era la que más la había ayudado cuando Clary tenía un novio, o le gustaba un chico… Cogió la almohada y se la puso en la cara, se empezaba a agobiar.  Pensó en cómo podía recompensar a Fanny por llevar tres días sin decirle ni hola. Ya lo tenía, al día siguiente intentaría sonsacarle a Clary el porqué de su enfado con Fanny. Por desgracia, con eso solo conseguirá hacerse daño.

Apagó el televisor y se levantó muy contento del sofá. Hoy era el primer día del mes de mayo, así que ya habían pasado tres meses desde su llegada a España. Había decidido que, cada primero de mes, saldría al patio de la casa de Los Buscadores y miraría al cielo, para recordar su hogar y nunca olvidarse del brillo de la luna.
Salió al patio y dirigió su mirada hacia el enorme árbol que había crecido ahí en medio: ahí estaba Dalia.
Llevaba sin hablar con ella desde el incidente de Cristel, se habían cruzado varias veces por la casa, pero no se decían nada, y con Igor igual. Max pensaba que era porque le guardaban rencor, pero la verdadera historia le dará mucho en qué pensar.

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