domingo, 8 de septiembre de 2013

Capítulo 13: Palabras extrañas (Parte V)

Clary se puso muy contenta al ver que Ángel aceptaba su petición. Para él era muy pronto, pues normalmente se despertaba sobre las dos de la tarde los fines de semana, ¿significaría eso algo? No lo sabía, últimamente se hacía ilusiones respecto a todo sobre él, puede que no le gustara simplemente, pero eso tenía que aclararlo aún.
-Buenas-saludó alegre Ángel desde su habitación.
-Hola, vaya, estás ya vestido.
-Sí, es que me he despertado pronto hoy
Clary sabía que era mentira, nada más levantarse, Ángel tenía la manía de hacer la cama, y estaba deshecha, lo que indicaba que había estado pensando en otras cosas, ¿en ella quizá?
-¿Y no haces la cama?
-Me has pillado. He estado pensando en muchas cosas y se me olvidó.
-¿Sí?-dijo Clary, mientras se ponía colorada, deseando que eso no lo viera Ángel, cosa que por desgracia sí pasó.
-Sí, oye, ¿te has quemado la cara?
-No-dijo, poniéndose aún más colorada-. Bueno, ¿en qué estabas pensando?
"En ti, en lo mucho que me  gustas desde hace tiempo, ¿quieres salir conmigo?" Eso era lo que se le hacía ocurrido ahora mismo, y lo que le encantaría decirle a Clary, pero no podía, tenía que decir algo, y se le vino una idea a la cabeza, no era toda la verdad, pero al menos o era mentira. Al volver a pensarlo, una lágrima recorrió su mejilla, pero lo dijo:
-Me he enterado hace poco de que... soy adoptado.



Se sentía raro, esto no le había pasado nunca, era parecido a un sentimiento de nostalgia, pero muy fuerte, ¿qué le pasaba? No lo entendía. Sonó el timbre y esa sensación se disipó, ahora su corazón se estaba acelerando, ¿sería ella? No miró por la ventana como hacía siempre, la ilusión se apoderó de él y salió corriendo de su cuarto, en dirección hacia la puerta, ¿sería ella? Abrió la puerta, su corazón latía con fuerza, giro el pomo y abrió la puerta, cada segundo que pasaba se le hacía eterno. ¡Sí, era ella! Fue a hablar pero él no le dejó, la cogió la mano, tiró de ella hacia él y, sin que Fanny se lo esperara, Hugo la besó.
-Hola-dijo Fanny sorprendida, pero sonriendo.-Hola-contestó Hugo, al que le estaba pasando lo mismo que a ella.
-¿Estás comiendo regaliz?
-¿Cómo lo has...?-calló de repente, ya sabía por qué-Pasa, tenemos que estudiar.
-Puaj, odio esa palabra.
-¿Prefieres que diga: pasa, tienes que aprender otra lección más sobre tu Don, algo muy importante?
-De repente me encanta esa palabra.
-Pasa anda-dijo Hugo entre risas.

-Y, ¿qué tal lo llevas?-preguntó Clary, que al final sí había comprado chuches y un poco de chocolate.
-Pues mal, pero bueno, aunque no sean mis padres, padres, lo son en el fondo, ¿me entiendes?
-Sí, ellos son tus padres, aunque no sea de sangre.
-Pero ahora, me siento raro con ellos, es como si me hubieran engañad toda la vida, y me duele, pero…
-Pero les quieres.
-Sí, exacto.
Aunque eso no era lo peor de todo el asunto, y Ángel lo sabía. Tal vez le hubiera sido más fácil asimilar todo esto si hubiera creído a Fanny desde el principio, pero eso no fue así. Ahora tenía que encontrar la forma de explicarle todo esto a Fanny, y él había decidido decírselo todo de golpe, le sentaría mejor a él para desahogarse y a ella no le sería muy difícil de asimilar.


Tikia entró al baño a lavarse las manos, ese día libraba en el hospital así que había hecho algo que llevaba un tiempo sin hacer, pintar. Estaba feliz esa mañana, se había arreglado todo con su hija y volvería a pisar Elimara, a ver su adorada luna. Se miró al espejo y notó algo raro en su pelo castaño.
-Mierda-dijo para sí.
Su pelo estaba cambiando, al parecer ese tinte castaño ya no era rival para sus emociones. Normalmente se teñía el pelo una vez cada dos meses, pero esta vez no había durado suficiente, su cuerpo ya sabía combatirlo, y eso era una mala señal, Esa tarde, antes de que llegara Fanny, tendría que teñirse el pelo… de un color diferente, lo que la dolería muchísimo más que el otro tinte, que casi era igual que el color de su pelo. Y es que, cortarles el pelo los mata, pero cambiarlo les produce un gran dolor a los desalmados, sobretodo el tinte, que oculta sus emociones.

“…y cruzaron” Fanny abrió los ojos, despacio, como la última vez que escribió. Vio que estaba llorando, ¿por qué? No lo sabía. Miró desde la primera página, había vuelto a escribir sobre el padre de Max y lo mal que lo pasaba, ahora sabía por qué estaba llorando. Volvía a tener hambre, así que miró a su derecha: tenía puestos unos macarrones con tomate y queso rallado, un vaso de agua, un yogurt de fresa y luego un helado de chocolate.
Empezó a comerse los macarrones, parecían recién hechos, y estaban deliciosos. Se terminó todo el plato, toda la jarra de agua y su yogurt de fresa. Aun tenía hambre, levaba un buen tiempo sin comer y en nada sería la hora de la cena, o eso le decía la pobre luz que entraba por la ventana.
Abrió el helado de chocolate y empezó a comérselo. Se abrió la puerta en ese momento, pero ya sabía quién era, o eso era lo que pensaba.
-Hola-dijo Fanny.
-Hola-dijeron dos vocecillas infantiles detrás de ella.
Fanny se dio la vuelta y se encontró a dos niñas de unos cuatro años, totalmente idénticas: el mismo pelo, los mismos ojos, las mismas pecas… o tal vez una tuviera una peca más que otra, un detalle que no se apreciaba.
-Yo…yo soy… Ania-dijo la gemela de la derecha.
-Y yo… yo soy Eli-dijo la gemela de la izquierda.
-Hola, yo soy Fanny.
-Lo sabemos-dijeron a la vez.
-Hugo nos ha dicho que estabas aquí y queríamos conocerte-dijo Eli, o tal vez Ania, se habían movido desde que habían dicho sus nombres y ya no las diferenciaba.
-¿Si?-dijo extrañada, no pensaba que unas niñas pequeñas estuvieran interesadas en ella.
-Claro, eres muy especial, ¿verdad Ania?
-Sí, Hugo nunca había tenido una novia-dijo Ania un con una risita final por parte de las dos.
Fanny sintió un cosquilleo por dentro, ¿Hugo la consideraba su novia?
-¿Quién dice que Hugo y yo seamos novios?-Nos lo dijo ayer en la cena, él y el tío Garci.
Así que sí la consideraba su novia, bueno, no era de extrañar, lo eran.
-Vaya, pues sí que os enteráis de todo.
-Sí, ese es nuestro poder especial nadie nos puede ocultar nada, lo notamos.
Una de las gemelas se acercó al ordenador donde Fanny acababa de escribir. Tenía una pulsera en la que ponía su nombre: Eli.
-¿Esto es lo que has escrito hoy?-preguntó la pequeña.
-Sí, ¿también sabéis eso?
-Si-dijo Ania mientras se acercaba al ordenador- Como ya te nos dicho, nadie nos puede ocultar nada, lo notamos.
-¿Cómo que lo notáis?
-En sus caras, notamos cuando alguien nos miente, nos tiene preparada una sorpresa… Cosas así, cada persona tiene una forma diferente de expresarlo, pero a veces es muy difícil conseguirlo, hay personas que se ocultan muy bien.
-¿Y cómo lo conseguís?
-Recordamos las clases de Garci, él nos ha enseñado, para poder defendernos.
-¿Podemos leer tu historia?-preguntó Eli, muy emocionada.
-Claro, como queráis.
Las dos hermanas comenzaron a leer en el ordenador portátil mientras que alguien había la puerta de la habitación.
-Hola, ¿ya has abierto los ojos?-preguntó Hugo al entrar-Vaya, ¿qué hacéis aquí peques?-añadió al ver a Eli y Ania.
-Fanny nos deja leer lo que ha escrito hoy-contestó una de las gemelas.
-Sí, estaban muy ilusionadas con ello-dijo Fanny.
Hugo sonrió y le entregó el vaso de agua que llevaba en la mano a Fanny. Con ese movimiento, dejó que Fanny viera su reloj, y se dio cuenta de que ya tendría que estar en casa de Max.
-Tengo que irme-dijo mientras se levantaba corriendo y empezaba a recoger sus cosas-He quedado con Max y los demás en que cenaría con ellos hoy, adiós.

-Adiós-contestó Hugo, sorprendido al ver las prisas que llevaba Fanny.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

la historia es verdaderamente buena como ya he dicho en otros comentarios pero quiero decirte un par de observaciones. Cortas mucho la historia, se nota que has leido algun libro de blue jeans, a veces queda bien eso pero otras sobra y quedaria mejor seguirlo y bueno hay ciertas veces en que las conversaciones entre los personajes resultan un poco irreales, deverias mirarlas "desde fuera" y cambiar algunas cosas para que queden mejor. Bueno eso es todo espero que te sirva de algo, como ya he dicho es una historia genial a la que solo le faltan esos pequeños detalles de redaccion para que sea perfecta. Te sigo en twitter pero me da un poco de vergüenza decirte algo por ahi

Unknown dijo...

Muchas gracias por tus consejos, intentaré seguir la historia lo mejor que pueda :) De todas formas llevo unos dos años escribiéndola y creo que la redacción va mejorando poco a poco.
Muchas gracias por todo queri@ lector/a anónim@ :)