Después de unos segundos de silencio, Max habló:
-Así que por eso has venido con tanto sigilo, para que no te descubran y la hagan más daño del que le hacen, ¿no es así?
Khalil asintió con la cabeza y Max continuó:
-Pues, tranquilo Khalil, yo la intentaré proteger de cualquier cosa que intenten hacerle y la defenderé, porque no se merece esto.
A Khalil se le saltaron las lágrimas al oír estas palabras y, sin pensarlo abrazó a Max y le dijo de impróvido:
-Gracias amigo, seguro que cuando volvamos serás un gran rey.
-Gracias amigo, seguro que cuando volvamos serás un gran rey.
Esas palabras de las que Max estaba seguro que eran para darle ánimos, no hicieron más que causarle más dolor, nunca podría ser rey.
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