Pero, ¿qué acababa de decir Cristel? ¿Fanny, una desalmada? No podía ser posible.
-Una… ¿qué?-preguntó Max extrañado.
-Una desalmada-volvió a repetir la niña.
-Ven Max, siéntate con los demás, tenemos algunas cosas que explicarte-dijo Vito desde dentro de la habitación.
Max entró, aún confuso y se sentó en el sofá con los demás.
-Verás Max, hemos descubierto por qué se desmayó Cristel y es que, cuando era pequeña, tuvo un encuentro con…
-Sí, lo sé Vito, un encuentro con los desalmados.
-Bueno, pues sigamos-respondió Asier un poco extrañado de que Max supiera esa historia-el caso es que, a ella le pasó muy mala factura ese encuentro. Cada vez que oye hablar de uno se pone mala y, cuando vio a Fanny, le pasó esto, porque recordó su encuentro. Dice que en sus ojos vio parte de Elimara, cálida y brillante, pero, por otro lado, vio que era una desalmada. Por eso, tardó tanto en afectarla. Hace poco que ha despertado y nos lo ha contado todo.
-Pero, ¿cómo es posible?, ¿es de Elimara o una desalmada?-preguntó Max.
-Es ambas cosas. Creemos que uno de sus padres es de Elimara, como nosotros, y que el otro es un desalmado. Pudo pasar, pero tuvo que ser hace más o menos 40 años, cuando el Gran Mago no estaba en La Ciudad sin Alma, cuando no era más que La Ciudad sin Nombre.
Max había oído hablar de esa época, la época en la que Elimara y La Ciudad sin Nombre habían estado unidas, cuando, lo más normal era casarse con un sin nombre. Hasta que un mago vino del norte y, se dirigió a Elimara. Ellos lo echaron de allí, dado que disponían de armas suficientes y magia. Pero, los sin nombre no estaban preparados, ellos nunca habían entrado en guerra y tampoco les gustaban mucho los magos, por lo que no tenían ni magia ni armas. El Gran Mago lo destruyó todo y se hizo con el poder de La Ciudad sin Nombre, por lo que Elimara se vio obligada a separarse de La Ciudad sin Nombre, dado que pensaban que estaba maldita. Y por eso le cambiaron el nombre a La Ciudad sin Alma, donde nunca llovía, nunca hacía sol, solo estaba nublado, apagado, sin alma. Pero el Gran Mago no se conformó con destruir prácticamente toda La Ciudad sin Alma y hacer sufrir a sus habitantes, sino que destruyó a todos los magos que había, así sería el único y nadie podría derrotarlo jamás.
-Entonces-empezó a decir Vito-¿qué pensáis que hay que hacer con ella y su familia?
-Decírselo, ellos podrían ayudarnos a buscar “La Brecha”-opinó Khalil.
-¿Todos de acuerdo?-dijo Asier.
Los Buscadores asintieron y, después, dirigieron su mirada a Max:
-¿Qué?, ¿qué pasa?-dijo Max, algo asustado.
Igor sonrió malicioso. Max se acordó entonces de lo que había pasado antes. Había tenido que inventarse una buena escusa para que Igor estuviera así. Le había dicho que venía a la habitación de Cristel y que cuando Max iba a salir, se dio con la puerta. Pero Max dudaba que Igor se lo hubiera creído del todo.
-Max-dijo Dalia desde su sitio-te dejamos el marrón de decírselo.
Y dicho esto, todos se levantaron y salieron de allí.