Entraron en la cocina justo antes
que el barullo de gente. Era una habitación enorme y llena de mesas, alimentos
y cubertería que, en unos segundos se llenó de gente. Pero Clary no les prestó
atención, siguió a Tris en silencio hasta que una puerta los separó. Se quedó
tirada, en medio de la estancia, sin saber qué hacer. Cuando se dio cuenta de
su situación, comenzó a fijarse en lo que hacía la gente y siguió sus pasos:
comenzando por ir a una enorme pila de bandejas y siguiendo hacia una terrible
cola que terminaba en una especie de buffet de comida. Le recordaba a los
comedores que salían en las películas americanas de adolescentes en las que
siempre salía el comedor escolar.
Cuando terminó la larguísima cola
y el extraño paseo por la recogida de su comida, echó un vistazo por las mesas,
buscando un sitio libre.
-¿Os importa que me
siente?-preguntó en una de las miles de
mesas ocupadas únicamente por chicos.
-Esto… Los novatos no se sientan
aquí precios.-dijo uno de ellos con
tono burlón y de superioridad- Sobre todo los perritos falderos de Tris.
Clary le dedicó una sonrisa a
aquel chico y, sin hacerle caso, apoyó con fuerza su bandeja en la mesa y se
sentó y comenzó a comer mientras veía como trataban de ignorarla.
-¿Os importa pasarme la
sal?-preguntó Clary con tono brusco.
Ante ese comentario, toda la mesa
se levantó y la dejó sola.
-Oh vaya, ¿os marcháis? Pensaba
que era vuestra mesa de
profesionales.
Sonrió, triunfante, mientras veía
como se iban de mala gana sus compañeros de mesa y escuchaba las disimuladas
risas de la gente de la mesa que tenía detrás.
-¿Te importa que nos
sentemos?-dijo alguien antes de que Clary retomara su almuerzo.
Levantó la vista y se encontró a
seis chicos sonriendo, esperando a que Clary respondiera positivamente a su
pregunta.
-Claro, no creo que nadie más
quiera sentarse.
-¿Es verdad que eres el perrito
faldero de Tris?-preguntó uno de ellos, nada más sentarse.
-¡No seas grosero Sil! Perdónale,
es un poco idiota. Soy Est, y lo que Sil quería decir es que… es que...
-Justo lo que he dicho, si eres
su perrito faldero.-dijo Sil. De no ser por su sonrisa, su aspecto tenebroso de
pelo y ojos negros le habría intimidado en el primer instante.
-Yo no me consideraría su perrito
faldero ya que no llevo aquí ni un día. Más bien diría que estoy perdida y que es al único que
conozco.
-¿Un día? ¡Entonces es día de
presentaciones! Veamos-continuó Est- Ellos son Kop, Ruj, Liz y Jury. Y a los que
has echado de esta mesa son…
-No quiero saber sus nombres, me
quedaré simplemente con que son idiotas. Soy Clary, encantada.
-Bueno, Clary, y, ¿dónde está Tris ahora?-preguntó Liz. Ella era
de una piel morena, diferente a los otros cinco. Era la más bajita de los seis,
pero sus ojos verde esmeralda y su pelo negro le hacían destacar.
-Le han suspendido por mi
culpa-contestó.
-¿Suspendido? ¿Otra vez? ¡Ah!
Entonces tu eres la que se ha colado en la misión hoy-dijo Kop con una sonrisa
en la cara. Su pelo pelirrojo y sus ojos oscuros parecen brillar frente a su
piel clara.-Os vais a llevar muy bien, pero espera a que se le pase el cabreo,
odia que lo suspendan.
-¿Por qué? No me parece tan
malo-dijo Clary.
-Cuando lleves aquí un tiempo lo
comprenderás-dice Est- Además, está el caso de que…
-¡Chicos! ¡Le he visto, le han
obligado a ponerse el delantal! He ido corriendo a por mi cámara… Oh, Hola,
¿quién eres?
-Soy Clary, ¿y tú?
-Soy Oitsue-contestó. La chica
tenía el pelo castaño que le llega a la mitad de la espalda y, a diferencia de
Est, que tiene los ojos castaños al igual que su pelo, ella tenía unos ojos
azules brillantes.
-Es nueva-aclaró Jury, una chica
alta y rubia de ojos color miel- La chica que se ha colado en la misión de hoy
y la culpable de la suspensión de Tris.
-¿En serio?-preguntó Oitsue.
Clary asintió, tiste.
-¡Gracias, gracias, gracias!-dijo
mientras me da un abrazo y se sienta a mi lado-Hacía tiempo que no veíamos a
Tris en suspensión, pensé que iba a perder la porra.
-Y, ¿qué has ganado?-preguntó
Clary.
-La oportunidad de quedarse con
la foto. ¡Ya van tres seguidas!-comentó Sil. Aunque debería asustar, ya que
tiene los ojos y el pelo del mismo negro oscuro, que sonría en todo momento es
lo que hace que no sea inquietante.-Yo hace tiempo que no gano. Suertuda…
-Pero, ¿por qué tiene tanta
importancia esa foto?
-Ahora lo verás. ¡Comienza la
cuenta atrás!-gritó Ruj. El único chico al que Clary había visto con el pelo
blanco y los ojos negros.
Todos los de la mesa empiezan a
contar a la vez.
-¡…cinco, cuatro, tres, dos, uno!
De pronto, Clary comprendió por
qué estaban todos así: Tris salió de lo que parecía ser la cocina con una
redecilla de pelo, un delantal blanco y una ropa de rayas de colores, cargando
con jarras de agua. Toda la mesa, incluida ella, estalló a carcajadas.
Mientras veían cómo Tris se acercaba a la mesa
se fueron calmando y, cuando llegó le dejaron un hueco después de obligarle a
posar para la foto de la ganadora.
-Menudos amigos que tengo…-se
quejó Tris.
-Yaya… No te quejes que tienes suerte
de que te hagamos caso-dijo Oitsue.
-Bueno, cambiando de tema, creo
que todos le debemos un aplauso enorme a Clary por humillar y echar a Jet y los
suyos-dijo Est.
-¿En serio los has echado de
aquí?- preguntó Tris. Clary asiente.-Bien, entonces deberíamos dejar de
llamarlos así, si Clary los ha echado, ya no son los guays. Ahora son…
-Los Idiotas-dijo Sil.
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