lunes, 26 de noviembre de 2012

Capítulo 6: Un nuevo profesor (Parte II)

Todos los de la clase corrieron a sus sitios y se quedaron en silencio, por lo que Fanny tuvo que dejar a un lado sus pensamientos y centrarse un poco.
El jefe de estudios entró en la clase y se dirigió a la pizarra para captar toda la atención de la clase. Cuando hubo llegado, dijo:
-Chicos, la señorita Martínez, o como la llamarán ustedes, Laura, se ha puesto enferma y en lo que queda de semana no podrá venir. Por suerte llamó ayer y hemos podido encontrar un sustituto muy rápido, así que les presento al señor Francisco García.
Por la puerta entró un señor con una camisa de rayas azules y blancas, gafas, poco pelo castaño y algo de barba. Para todos, un simple sustituto que les arruinaba su hora libre, para Fanny, su perdición, ¡ese era el señor con el que había tropezado después de salir del hospital!
Empezó a asustarse, ¿y si le cogía manía y le hacía pasar la peor semana de su vida? ¿o le daba por hacer bromas sobre lo patosa que era? Solo le quedaba esperar y rezar porque ese sustituto no fuera rencoroso.


Caminaba tranquilo por la calle, como solía hacer. Pero esta vez era diferente, porque Garci le había pedido que la siguiera. Para él eso significaba mucho, porque Garci nunca confiaba en él para tareas importantes. Así que allí estaba, siguiendo a aquella chica por las calles de Alcorcón e intentar de alguna forma entrar en su vida.

Iba tranquila caminando por la calle en esa tarde de mayo. Llevaba una chaqueta beisbolera roja, unos pantalones vaquero de azul claro y sus deportivas. Fanny también llevaba su mochila colgada en la espalda, donde dentro guardaba su móvil, su estuche y un par de libros para estudiar en casa de Fanny con sus dos mejores amigos. Tenía que sacar más nota en el siguiente examen de geografía para no bajar en la última evaluación del curso, ya que era la que más contaba. Por eso había decidido estudiar hoy en compañía, porque así estudiaba mejor.
Se paró de pronto en seco, a un par de calles de llegar a su destino y se dio la vuelta. Habría jurado que alguien la seguía, no sabía por qué. Pensó que habrían sido imaginaciones suyas y siguió caminando. Pero no pudo dar ni dos pasos, porque de la nada apareció un chico y se chocó con él. Cayeron los dos al suelo y Fanny no pudo evitar tener una sensación de déjà vu.
-¡Eh!, ¿podrías tener más cuidado no?-dijo entonces él.
-Lo siento, no te había visto-le respondió Fanny.
Entonces el chico la miró y cambió la expresión de su rostro.
-No, perdóname tú por gritarte -dijo el chico- es que he tenido un día duro y lo voy pagando con la gente que no debo, aunque seguro que esto a ti no te importa dado que no me conoces y me estoy yendo por las ramas.
Fanny sacó una sonrisa divertida, ese chico era muy majo.
-No te disculpes porque yo no ponga atención a lo que tengo delante y, tranquilo, no te vas por las ramas-contestó Fanny, por cierto, soy Fanny.
-Yo Hugo.
-Pues encantada-dijo mientras le daba una mano.
-Igualmente.
-Oye, me quedaría un rato contigo pero tengo que ir a casa de una amiga para estudiar y creo que ya llego tarde-dijo mientras se ponía a correr-¡hasta otra Hugo!
Y siguió su camino hasta casa de Clary.
Hugo sacó una sonrisa pícara, tenía lo que quería, una excusa para volver a ver a Fanny, tal y como le había pedido Garci. Se dio la vuelta y, mientras movía en su mano la pulsera de Fanny, se dirigió de nuevo a su casa, donde su tío le esperaba.

martes, 13 de noviembre de 2012

Capítulo 6: Un nuevo profesor (Parte I)

Suena el timbre, todos los alumnos sacan los libros de su mochila, los colocan en sus mesas y se reparten por la clase para hablar, cantar, gritar y correr en esos cinco minutos de gloria que tienen antes de que entre el profesor por la puerta. Pero Fanny no se siente muy animada por eso, encima de que ha perdido uno de sus libros favoritos, se siente culpable por haberse enfadado ayer con Max. No pensó que el golpe que pudo darse mientras se desmayaba posiblemente fuera el causante de todo lo que le dijo la tarde anterior. Además, empezaba a pensar que Max podría tener razón debido a una discusión que tuvo el día anterior con su madre, justo al llegar a casa.
La noche anterior…
-¡Hola Mamá!, ¡ya estoy aquí!-dijo Fanny mientras entraba por la puerta de casa.
Su madre no contestaba, así que figuró que aun no habría llegado del trabajo. Su madre era enfermera en un hospital de Leganés y a veces volvía tarde.
Fanny se dirigió al salón, se quitó los zapatos, dejó su chaqueta en el respaldo de una silla y se tiró en el sofá. Después cogió el mando de la tele y marcó el número 13: FDF.
-¡Fanny!, ¿puedes venir por favor?-gritó su madre desde su habitación.
La chica se levanto y se dirigió hacia allí, al parecer se había equivocado, su madre sí que estaba en casa.
Al llegar a su habitación, se sentó en la cama de matrimonio que había y acarició las sábanas blancas con un estampado de rosas, ella odiaba ese tipo de sábanas, pero su madre era muy clásica.
-Fanny, ¿me has cogido tú un collar? -preguntó su madre intentando no parecer muy preocupada.
-Sí, te lo cogí el otro día para prestárselo a Clary en su cita con Max, ese chico que te dije, y hoy me lo ha devuelto, lo llevo puesto, ¿lo ves?
-Sí sí, lo veo, ¿por qué no me pediste permiso?
-Es que no estabas y como muchas veces me has prestado algún collar no pensé que te importara. Además, estaba en el final del joyero, así que me imaginé que no lo debías usar mucho. Por cierto, es muy bonito, ¿me lo puedo quedar?
-¡No!, ¡nos meteremos en problemas como lo lleves por ahí! -gritó su madre perdiendo la paciencia y, seguidamente tapándose la boca al darse cuenta de lo que había dicho.
-¿Qué?, ¿problemas?, ¿qué pasa mamá?
-Nada cielo nada, es que me recuerda a tu padre y…-se volvió a tapar la boca al ver que había vuelvo a cometer un error.
-¿A papá? Ahh claro, está de viaje, pero, ¿por eso nos vamos a meter en problemas si lo llevo?
-No, claro que no, son tonterías mías, cariño, es que he estado viendo uno de mis culebrones y me he metido demasiado en la historia. Bueno, cambiemos de tema, ¿qué tal está tu amigo?, ¿se ha despertado?
-Sí, pero…
-¿Qué ha pasado?
-Que me he enfadado con él por mentirme y leer mi historia para clase sin pedírmelo, ya sabes lo quisquillosa que soy.
-¿Que te ha mentido  y leído tu historia? Cuéntame que te ha dicho.
-Bueno, el caso es que, cuando he ido a su habitación para ver cómo estaba, me ha empezado a decir un montón de cosas raras y todas aparecían en mi libro.
Su madre empezó a preocuparse, pero intentó que no se le notara, ¿no serían Max y sus primos…? No, eso no podía ser, ¿o sí?
-¿Qué clase de cosas raras te dijo?-preguntó su madre.
-Pues que si no se qué de una brecha, de Los Buscadores, que no son sus verdaderos primos, que viene de Elimara, que soy medio desalmada medio de Elimara que…
Su hija seguía contándole cosas, pero ella ya tenía la información que quería, estaba en lo cierto y no quería creérselo, Max y su supuesta familia eran de Elimara y, por desgracia, su hija había heredado el Don.
-Mamá, ¿me estás escuchando?
-Eh… claro, claro Fanny, oye, estoy muy cansada, ¿por qué no pido una pizza al Telepizza y así ahorramos tiempo?
-Vale -le contestó Fanny.


Y así había acabado su conversación, y por la cara que había puesto su madre con lo que le había contado de Max y sus primos y por cómo se había puesto por cogerle su colgante, Fanny estaba segura de que pasaba alago, ¿sería verdad lo que Max había dicho? No, eso era imposible. Lo que sí tenía claro era que él se había quedado con su libro, al menos, sabía dónde estaba.
-¡Que viene el jefe de estudios!-gritó un chico desde la puerta.